sábado, 31 de enero de 2015

Descartes 3

Acordaros de una cosa...En la época en la que vive Descartes (y todos los filósofos modernos) hay una gran influencia de Pirrón, y del pirronismo.
Y a pesar de que el el método cartesiano sea abslutamente racionalista, cuando Descartes decide dedicarse a la labor filosófica, se basa en la interpretación que él mismo realiza de tres sueños sucesivos que le asaltan la noche del 10 de Noviembre.

1.- En el primer sueño, un torbellino le arrastró a revolcones; fue aterrorizado por fantasmas. Experimentó una constante sensación de caída. En el primero se hallaba en una calle barrida por un viento muy intenso. Se veía completamente incapaz de mantener el equilibrio a causa de la debilidad de su pierna derecha. Imaginó que le era ofrecido un melón traído de tierras lejanas. El viento amainó, y se despertó.
2.- Su segundo sueño estuvo poblado de tronidos y de chispas que volaban en torno a su cuarto.
3.- En el tercer sueño todo fue calma y contemplación. Sobre la mesa descansaba un diccionario, que él recibió con alivio, porque pensó que le podría servir y cuando iba a utilizarlo apareció al lado otro libro, era una antología poética, la abrió al azar y leyó el verso de Ausonio, 'Quod vitae sectabor iter' (¿Qué senda tomaré en la vida?). Se le apareció un extraño y le citó el verso 'Est et non' (Sí y no). Descartes quiso mostrarle en qué punto de la antología podía leerse el verso, pero el libro desapareció y luego reapareció. Dijo al extraño que le mostraría un verso mejor, que comenzaba 'Quod vitae sectabor ite'. En este punto, el hombre, el libro y el sueño entero se esfumaron.
Descartes reconoció en estas palabras la primera línea de dos poemas Ausonius.
Incluso antes de despertarse definitivamente, Descartes había empezado ya a interpretar el primer sueño como una advertencia hacia los errores pasados, el segundo como el descenso del espíritu de la verdad para tomar posesión de él, y el tercero como indicándole que se le habrían los tesoros de todas las ciencias y el camino del conocimiento verdadero. 





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